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MISCELÁNEA

 

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LOS MOLINOS

ASTRONOMÍA

FLORA

DULCES

ARTESONADO

DIABETES

PIROLUSITAS

Por Pedro Prieto Ramiro

Sucinta historia
del molino
Vitruvio Enciclopedia
de Diderot
Molinos
 y Aceñas
Partes
de un molino
Molinos y aceñas:
Campana de Albalat
Molinos y aceñas:
 Romangordo
Molinos y aceñas:
 plano de 1900
 Álbum de los molinos
de Romangordo, hoy
Un molino
que funciona

.

 

Índice de página

El Neolítico

Época greco-romana

Época medieval

Evolución posterior:
      - s. XVI

      - s. XVIII
      - s. XX

El  Neolítico

 

En el período Neolítico el hombre se hace sedentario y agricultor. Surgen entonces las primeras técnicas para moler el grano de los cereales.

   
 Mortero   Molinillo de vaivén    Molino de mano rotativo
Dibujos tomado de: "Los Molinos: Patrimonio Industrial y cultural";
Efrén Fernández y Carmelo Millán; Ed. GEU)

Época greco-romana


Siglo II a.C.

Antes de que se difundiese la técnica de los molinos hidráulicos, los romanos hasta el s. II a.C. utilizaron, como muestra el dibujo adjunto, molinos con grandes piedras movidas por animales o por esclavos.

Siglo I a.C.

En el s. I a.C. se utiliza ya en el mundo greco-romano la técnica del molino hidráulico, movido por la fuerza del agua, que pasa a sustituir la fuerza animal o humana.

Dos testimonios de escritores de esa época demuestran que ya en el siglo I a.C. eran conocidos y utilizados los molinos hidráulicos:

  • los versos del poeta griego Antípater de Tesalónica

  • y la descripción que hace el escritor romano Vitruvio.

Versos de Antípater

Dejad de moler,  oh mujeres que trabajáis en el molino.
Seguid durmiendo, aunque los gallos canten la llegada del alba.
Démeter ha ordenado a las ninfas del agua
que hagan ellas vuestra tarea.
Saltando en la rueda, hacen girar el eje
que hace moverse las grandes piedras trituradoras.

En estos versos además de la descripción poética del molino hidráulico subyace la idea de que el progreso técnico está al servicio de los seres humanos para mejorar su calidad de vida.

Deméter era la diosa griega de la agricultura, a la que los romanos llamaron Ceres, nombre del que deriva la palabra cereal.

Vitruvio
Unos pocos años más tarde, también en el siglo I a.C., el escritor romano Vitruvio en el libro X de su obra "De Architectura" nos describe técnicamente el molino de rueda vertical (aceña), que utiliza dos ejes engranados para transmitir el movimiento desde la turbina hasta las muelas. Puede leerse esta descripción en la página, dedicada a Vitruvio en esta web.
 

Siglo I d.C.: Pompeya (79 d.C.)

En la ciudad romana de Pompeya, destruida el 24 de agosto del año 79 d.C. existían, según se ha puesto al descubierto con las excavaciones, unas 40 panaderías, dotadas no sólo del despacho de pan, sino también de horno e incluso de molino.

Los pompeyanos, aunque conocían sin duda el molino hidráulico, utilizaban la llamada "mola asinaria", (molino movido por tracción animal), que podían instalar sin problemas en el recinto de la industria panadera.

El molino pompeyano descrito por L.A. Moritz en su obra "Grain-mils and Flour in classical antiquity", constaba fundamentalmente de dos partes: la "meta", elemento fijo de forma cónica y el "catillus", elemento móvil formado por dos conos huecos: el superior servía de tolva y el inferior, encajado en la "meta", molía el grano cuando giraba.
 

Factoría de Barbegal: s. II / III d.C

Dibujo tomado de "Los Molinos: Patrimonio
Industrial y cultural";
Efrén Fernández y Carmelo Millán; Ed. GEU
Foto de las ruinas de Barbegal,
tomada de la web:
http://ciaep.free.fr/index.php?

cat=Provence&gal=Barbegal
Factoría romana de Barbegal

Barbegal es una población francesa, próxima a la ciudad de Arlés en el sur de Francia. En Barbegal los romanos construyeron en el siglo II o III de nuestra era un impresionante complejo industrial harinero, formado por 16 molinos, del tipo conocido como aceña, pero con rueda vertical no de aletas, como la descrita por Vitruvio, sino dotada de cangilones. Los molinos, construidos en cadena, estaban distribuidos en dos hileras y en ocho niveles. A los primeros de cada hilera el agua les era suministrada por un acueducto: los demás reutilizaban el agua que salía del anterior. Esta factoría romana tenía la capacidad de moler unos nueve mil kilos de trigo al día.

Época medieval

En la Edad Media se diversificó la utilidad de la rueda hidráulica: se comenzó a utilizar en otras industrias, como la de los batanes y la de las ferrerías. También fue innovación medieval la creación del "cubo", que empezó a utilizarse aproximadamente en el siglo XIII. El  "cubo" era un gran depósito que servía para aumentar la presión del agua y que consecuentemente permitía aprovechar mejor las corrientes  con escaso caudal, como gargantas y arroyos. El "cubo" se aplicó a los molinos que utilizaban rueda hidráulica horizontal y un único eje para transmitir el movimiento a las muelas.

Cubos de molinos de Romangorodo

Evolución posterior

En el siglo XVI, durante el reinado de Felipe II, Juanelo Turriano[1] dedicó el libro XI de su obra "Los ingenios y las máquinas" al estudio de los molinos. En este libro se describe una gran variedad de molinos y se ofrecen interesantes dibujos de los mismos. En el libro XII Juanelo Turriano describe y dibuja un cedazo para cernir la harina que, instalado en los molinos, funciona con el mismo movimiento de la rueda hidráulica.

En el siglo XVIII los ilustrados franceses los estudian y describen en la enciclopedia de Diderot y D'Alembert y nos muestran la perfección técnica que los molinos hidráulicos habían alcanzado en aquella época.
Los cinco dibujos insertados debajo de estas líneas pertenecen a la enciclopedia de Diderot y D'Alembert  reeditada por la editorial Hachette en 1985.


Dibujo 1:
 Molino hidráulico con rueda vertical, movida por la corriente de un río.
 

Dibujo 2 Dibujo 3 Dibujo 4 Dibujo 5
 Para ver más grandes los dibujos pincha aquí

Los dibujos 2 y 3,  presentan dos cortes, uno frontal y otro lateral, del molino que aparece en el dibujo 1. Este molino es del tipo "aceña", con rueda hidráulica vertical y con dos ejes, tal como lo describe Vitruvio en el s.I a.C., pero en este molino de la enciclopedia de Diderot y D'Alembert  pueden apreciarse notables mejoras técnicas con respecto al molino romano:

  • el trigo es subido a un cuarto piso mediante poleas y

  • antes de caer en la tolva, que está en la segunda planta,

  • pasa por una criba limpiadora situada en la tercera planta;

  • la harina al salir de las muelas pasa a una cernedora, situada en la primera planta;

  • la harina, ya cernida, sube a la segunda planta, mediante una cinta transportadora y elevadora, donde es envasada.

Todo el sistema funciona con la fuerza generada por la rueda hidráulica, fuerza que es distribuida mediante engranajes, poleas, correajes a las diferentes máquinas que integran el molino.

El dibujo 4 de la enciclopedia del Diderot y D'Alembert muestra en detalle la parte mecánica del molino anterior. La rueda hidráulica queda fuera del dibujo, pero en él aparecen:

  • la conexión de los dos ejes;

  • la conexión del eje vertical con la muela volandera;

  • la entrada del trigo desde la tolva en las muelas;

  • la caída de la harina en el cedazo;

  • el sistema de engranajes para mover el cedazo.

En el quinto dibujo, aparece un molino con tres ejes. La finalidad de este sistema es aumentar el número de las rotaciones de la muela, con respecto a la rotación de la rueda hidráulica. Esta técnica ya era conocida por lo menos en el siglo XVI, pues aparece en las ilustraciones de la obra, antes mencionada, de Juanelo Turriano.

El siglo XX vio la transformación de algunos viejos molinos en pequeñas centrales hidroeléctricas y vio finalmente la muerte y abandono de estos ingenios de tan larga y rica  historia, incapaces de competir con las modernas fábricas de harina accionadas por potentes motores eléctricos.
 

Nota:
[1] La atribución de esta obra a Juanelo Turriano no es unánime. J. Antonio García, que prologa la edición de esta obra hecha por el Colegio de Caminos, Canales y Puertos, la atribuye al ingeniero italiano del siglo XVI José Francisco Sitoni.
 

Bibliografía:
"Los Molinos: Patrimonio Industrial y cultural"; Efrén Fernández y Carmelo Millán; Ed. GEU
"Encyclopedie de Diderot et d'Alembert",  reedicción de la editorial Hachette, año 1989, Vol. I, pág. 37 y 39
"La vida cotidiana en Pompeya", Robert Etienne, Ediciones Aguilar S.A. Madrid, 1971
"Los veintiún libros de los ingenios y las máquinas", Pseudo-Juanelo Turriano, Madrid, 1983.

http://club.telepolis.com/juandeespina/
http://www.arrakis.es/~ninos/acenas/acenas.htm
http://ciaep.free.fr/index.php?cat=Provence&gal=Barbegal

http://www.cepalcala.org/ciencias1/arquitectura_rural/FTP/los_molinos_y_las_acenas.htm

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