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Situación estratégica

Cabeza de puente

Guarnición francesa

El Ataque

Asalto al Fuerte de Napoleón

Conclusión

Vistas del Campo de Batalla

La zona del Ataque de Hill Hoy

Cómo llegar ahí

Bibliografía

 

La destrucción del puente de Almaraz: 18 – 19 de Mayo de 1812

Por Robert Burnham y Pedro Prieto , FINS

Nota del Editor: Este artículo fue escrito en su forma original en el año 2000. En Marzo de 2002, D. Pedro Prieto, que enseña latín en un Instituto de Enseñanza Secundaria de Madrid, contactó conmigo acerca de este escrito. El Sr. Prieto nació en Romangordo y conoce muy bien la zona. Fue paciente contestando a mis numerosas preguntas y corrigiendo mis errores. El Sr. Prieto tenía planificada una visita a Romangordo para las vacaciones de Semana Santa y se ofreció voluntariamente a tomar fotografías, especialmente de muchas zonas que yo no tuve oportunidad de visitar. Sus esfuerzos me permitieron desarrollar el artículo en su forma actual.

La destrucción del Puente de Almaraz

Una de las más atrevidas incursiones de la guerra de la Independencia fue la llevada a cabo por los ingleses el 19 de Mayo de 1812 y  tuvo como resultado la destrucción del puente de barcas francés en el río Tajo. Esta incursión fue una combinación de movimiento rápido, de engaño, de asedio y de un ataque sorpresa que destruyó el puente francés.

Situación estratégica

A finales de Abril de 1812, el Duque de Wellington se había adueñado con éxito de las estratégicas fortalezas fronterizas de Badajoz y de Ciudad Rodrigo. A partir de ese momento estaba preparado para penetrar en la España central y para liberar Madrid de los franceses. El ejército de Wellington era el más grande que él había mandado hasta la fecha y era suficientemente fuerte para enfrentarse a un solo ejército francés. Sin embargo había dos ejércitos franceses móviles en España: el ejército de Portugal, dirigido por el mariscal Marmont y el ejército del Sur, dirigido por el mariscal Soult. El ejército de Portugal estaba acuartelado en las proximidades de Salamanca, mientras que el ejército del Sur estaba ocupando las provincias meridionales de España. Si estos dos ejércitos franceses se unieran en algún momento, Wellington estaría en dificultades.

Entre los dos ejércitos franceses había un serio obstáculo: el río Tajo. Este río era ancho y discurría de este a oeste, cortando de hecho en dos a España. Había pocos puentes en el Tajo. De este a oeste estos puentes estaban en Toledo, Talavera, Arzobispo, Almaraz1 y Alcántara. Los puentes de Toledo, Talavera y Arzobispo estaban bajo el control francés, sin embargo el puente de Almaraz, construido por el Emperador Carlos I en el siglo XVI y conocido por la gente de la zona como puente de Albalat, fue destruido por los españoles el 14 de Marzo de 1809 para impedir su uso por parte de los franceses. Los portugueses, al mando del coronel Mayne, destruyeron el puente de Alcántara el 14 de mayo de 1809.

Los puentes de Toledo, Talavera y el Arzobispo estaban disponibles para los franceses. La orilla izquierda del Tajo en Talavera y en el Puente del Arzobispo según Napier estaba “… tan llena de los escarpados terrenos cubiertos de maleza de la sierra de Guadalupe que  puede decirse en líneas generales que era intransitable para un ejército…” La carretera no era transitable para la artillería ni para el equipaje pesado, por consiguiente, una fuerza francesa que se moviera entre los dos ejércitos tendría que hacer por Toledo un recorrido extra de 700 Kilómetros.

La cabeza de puente francesa

En el otoño de 1809, para acortar sus líneas de comunicación, los franceses construyeron un puente de barcas exactamente al oeste del puente del siglo XVI de Almaraz. El puente era aproximadamente de 200 metros de largo y estaba construido con pesados pontones. El espacio central era una ligera embarcación, diseñada para ser retirada durante la noche por motivo de seguridad. El puente estaba protegido por varias fortificaciones. En la orilla derecha, apartadas unos 200 metros del río sobre una colina, las fortificaciones

                 “… constaban de un reducto para 400 hombres, sobre un muy respetable contorno, llamado Fuerte de Ragusa, con una torre de albañilería en su interior de 25 pies de alto, que tenía dos filas de aspilleras para poder disparar con los mosquetes. Al estar esta obra situada tan lejos de la orilla del río como para permitir la posibilidad de que se hiciera durante la noche un intento de destruir el puente a sus espaldas, se construyó a la orilla del río un fortín, que también servía para flanquear el Fuerte de Ragusa”.

 

 

Fuerte de Ragusa

El mapa del Fuerte de Ragusa fue dibujado por el Sr. Prieto después de una visita al mismo en Marzo de 2002. Los muros del fuerte eran aproximadamente de 50 metros de largo y estaban protegidos por una trinchera. En el mapa de arriba, lo verde es un terreno elevado en el interior del fuerte. La zona que está entre las líneas rojas es la trinchera, mientras que las líneas negras muestran el terraplén para la entrada del fuerte.

La orilla izquierda tenía dos obras defensivas: un fortín en la cabeza de puente y un fuerte sobre una colina con vistas a ella. El Fuerte de Napoleón estaba situado sobre el Cerro del Tesoro en el emplazamiento de la ermita de Nuestra Señora del Agua. Durante 1808 y 1809 tanto los españoles como los franceses ocuparon esta zona y la ermita fue destruida muy probablemente durante los enfrentamientos. Los españoles construyeron una fortificación en el cerro en 1808 y los franceses la ampliaron hasta convertirla en lo que se conoció como Fuerte de Napoleón.

“… una bien flanqueada cabeza de puente, revestida de mampostería en un buen contorno, protegía el puente, y como el terreno se elevaba inmediatamente desde el río hasta un cerro, que dominaba la cabeza de puente a corta distancia, fue construido en su cima un reducto para 450 hombres. Esta obra, llamada fuerte de Napoleón, tenía a sus espaldas un atrincheramiento reforzado en su centro  por una torre con aspilleras de 25 pies de altura”.
 

“La escarpa de la obra exterior estaba imprudentemente dividida en dos niveles, mediante una muy amplia cornisa, y no era ciertamente un obstáculo difícil de superar; pero la zanja del atrincheramiento estaba bien empalizada, la entrada de la torre bien asegurada por un puente levadizo, y  el atrincheramiento totalmente formaba un posición capaz de una defensa excelente después de la pérdida del recinto externo. "

 

El Fuerte de Napoleón

 A 8 kilómetros aproximadamente al sur de la cabeza de puente, a lo largo de la carretera general que circula a través de las montañas

“… se levanta la vieja torre de Miravete. Los franceses habían rodeado esta torre mediante un muro de 12 pies de altura y tenía instaladas siete u ocho piezas de artillería en ella. Ellos habían fortificado también una casa (utilizada como “venta”), que estaba construida junto a la carretera y habían construido dos pequeñas obras entre la casa y la torre, formando una sólida línea de defensa frente al puerto de Miravete.”

La guarnición francesa

La guarnición francesa de aproximadamente 1.000 hombres era una mezcla de tropas:

            Jefe de la guarnición: Coronel Aubert

                        Regimiento de Prusia (4° Extranjero) 400 hombres

                        39° Regimiento de Línea (1 Batallón)

                        6°   Regimiento Ligero (2 Compañías)

                        1 Compañía de Artillería

                        1 Compañía de Ingenieros

Los fuertes estaban equipados con:

            Fuerte de Napoleón

                        2 Compañías de granaderos procedentes de los Regimientos 6° Ligero y 39° de Línea

                        9 piezas de Artillería

            Fuerte de Ragusa y los fortines de las cabezas de puente

                        Regimiento de Prusia

                        1 Compañía del 6° Ligero

                        6 piezas de artillería en el Fuerte de Ragusa

                        3 piezas de Artillería en el fortín de la orilla derecha

            Miravete

                        39° Regimiento de Línea (menos la Compañía de Granaderos) 300 hombres

                        9 piezas de artillería

 

El Ataque

El 7 de Mayo de 1812, Wellington ordenó al General Rowland Hill que marchase a Almaraz y destruyera el puente que había allí. El General Hill tenía las siguientes fuerzas:

            Infantería: Teniente General Tilson.Chowne

                        Brigada del Mayor General Howard

                                   50° de Infantería

                                   71° de Infantería Ligera de Highland

                                   92° o "The Gordon Highlanders"

                                   1 Compañía de Rifles del 60°

                        Brigada del Coronel Wilson

                                   28° de Infantería

                                   34° de Infantería

                                   1 Compañía de Rifles del 60°

                        Brigada del Coronel Ashworth

                                   6° Regimiento de Infantería Portuguesa

                                   18° Regimiento de Infantería Portuguesa

                                   6° de Cazadores

Caballería: Mayor General Long

            13° de Dragones Ligeros

Artillería: Teniente Coronel Dickson

            Batería de 9 libras del Mayor Maxwell (3 cañones)

            6 obuses de 24 libras

El General Hill esperaba capturar el fuerte francés de Miravete por sorpresa y luego seguir hacia el Fuerte de Napoleón. Sin embargo, la noticia de la aproximación inglesa llegó a los franceses y Hill tuvo que cambiar sus planes. Dividió sus fuerzas en tres columnas:

            La primera columna, bajo el mando del General Wilson-Chowne, haría una demostración contra Miravete. Esta columna estaba formada por la Brigada de Wilson.

 

            La segunda columna, bajo las órdenes del General Long, estaba formada por la brigada de Ashworth y por toda la artillería. Ellos tenían que seguir detrás de la primera columna y continuar hacia el puente una vez que la primera columna hubiera dominado Miravete.

 

            La tercera columna, bajo las órdenes de Hill, estaba formada por la brigada de Howard y el 6° de Cazadores. Ella intentaría una marcha nocturna por el Puerto de la Cueva, pasando por Romangordo y haría un ataque sorpresa en el Fuerte de Napoleón.

El ataque en cada fuerte tenía que empezar en el amanecer del 19 de Mayo. Wilson-Chowne no tuvo problemas en llegar a su posición, sin embargo el viaje a través del Puerto de la Cueva no estaba yendo bien:

“La marcha de la brigada del General Howard para alcanzar el Puerto de la Cueva fue considerablemente más prolongada de lo que se había imaginado; pero ninguna gran dificultad se experimentó en alcanzar la cima de la sierra. El descenso, sin embargo, en el otro lado fue a través de un serpenteante camino de cabras entre rocas, abrupto e intrincado y ocasionó tal retraso en el movimiento de la columna…”

 

Marcha de Hill a Romangordo
(Escala del mapa 1:50,000 )
(Haz clic en la imagen )

Estaba muy oscuro, porque la fase de la Luna no era todavía llena y se había puesto a la 1:44 a.m. Para complicar más las cosas, los soldados tenían que llevar largas escaleras de 30 pies. Según un soldado del 71° de Infantería ligera de Montaña:

“Bajábamos la colina muy mal; estaba tan oscuro que no podíamos ver tres yardas delante de nosotros. La colina era muy escarpada y nosotros teníamos que caminar a través de jaras y bajar las rocas como podíamos, siempre llevando las escaleras. Cuando por fin el amanecer de la mañana del 19 nos dejó vernos unos a otros, estábamos todos dispersos a los pies de la colina como un rebaño descarriado, no habiendo más en el mismo sitio que los que nos manteníamos juntos por una escalera.”

El sol salió a las 5:05 a.m. y los guías de la brigada de Howard estaban sólo en Romangordo y todavía quedaban aproximadamente 2 kilómetros de áspero camino para alcanzar el Fuerte de Napoleón. Ellos descansaron durante un breve tiempo y después procedieron a continuar colina abajo en dirección de los franceses. A las 6 en punto, la primera columna comenzó su ataque a Miravete y los franceses del Fuerte de Napoleón abarrotaron los muros del sudoeste para observar el combate. El 50° de Infantería y el ala derecha del 71° de Infantería Ligera de Montaña llegaron pronto a un punto distante del muro sur aproximadamente 300 metros.

El asalto al Fuerte de Napoleón

El General Hill, aunque faltando la mitad de su fuerza (el ala izquierda del 71° y  el 92° de Montaña) decidió que atacaría inmediatamente. Según Oman:

“… los 900 hombres disponibles, en tres columnas de medio batallón cada una, encabezados por los grupos de las escaleras, arrancaron sin freno hacia la cima de la ladera más cercana al Fuerte de Napoleón y corrieron a tres puntos separados de su recinto. Los franceses, aunque cogidos por sorpresa, tenían listos todos sus preparativos y un fuego furioso estalló sobre los asaltantes tanto de cañón como de mosquetes. Sin embargo todas las tres partes lograron su objetivo sin muy abrumadoras pérdidas, saltaron dentro de la zanja y comenzaron a colocar sus escaleras en los puntos del parapeto que estaban más cerca de ellos… Muchos hombres cayeron en los primeros minutos y hubo un parón cuando se descubrió que las escaleras eran demasiado cortas, debido a haber sido cortadas antes del comienzo [para hacerlas más fáciles de transportar]. Pero el parapeto tenía una cornisa bastante ancha, un defecto de construcción, y los asaltantes, descubriendo esto, subieron a ella y arrastrando con ellos algunas escaleras, las volvieron a colocar en la sección superior de las defensas, que fácilmente superaron. Por este inesperado recurso, se estableció una base sobre los parapetos en diversos puntos simultáneamente…”

El pánico cundió en la guarnición cuando los ingleses subieron sobre el parapeto y los defensores echaron a correr por la puerta de salida. El coronel Aubert intentó organizarlos de nuevo y contraatacar, pero cuando cargó contra los ingleses, nadie le siguió. El capitán Patterson del 50° de Infantería consignó que Aubert

“… rehusó rendirse a nuestros hombres y estando resuelto a vender su vida tan cara como pudiera, apoyó su espalda contra la torre redonda en el centro de la fortificación donde con su sable  daba golpes a derecha y a izquierda, matando a algún loco impetuoso que se atrevió a acercarse a su arma. Finalmente el sargento Checker de la Compañía Ligera del 50°, un soldado excelente, irritado por la persistente obstinación del francés, puso fin a su existencia con su alabarda, dando al valiente jefe el destino que, en su desesperación, tan decididamente buscaba.”

A partir de este momento se desató una carrera hacia el puente. Los franceses intentaron reorganizarse en el fortín de la orilla izquierda, sin embargo el 92° de Montaña había llegado a este punto y los obligó a pasar el puente. En la pelea que siguió, se rompió el puente bajo la masa de los soldados que huían y un montón se ahogaron. El pánico se extendió a la guarnición prusiana del Fuerte de Ragusa y ellos también huyeron.

El General Hill puso rápidamente las tropas a trabajar en la destrucción del puente de barcas y de todos los pertrechos par el mantenimiento de él. Muchas balas de cañón y obuses fueron tirados al río. El Fuerte de Napoleón fue volado y el 20 de Mayo los ingleses se retiraron. El fuerte de Miravete no fue nunca capturado y el 11 de Julio los franceses lo abandonaron. El total de bajas de los Aliados fueron 2 oficiales y 31 soldados muertos, 13 oficiales y 131 soldados heridos. Los franceses perdieron unos 400 hombres, de los cuales 17 oficiales y 262 soldados fueron hechos prisioneros.

La ruta de Hill

Conclusión

La incursión de Hill sobre el puente de Almaraz fue una de las acciones más audaces y brillantes de la guerra de la Independencia. Su éxito permitió a Wellington avanzar contra el Mariscal Marmont, sabiendo que podría atraerle a la batalla con escaso temor de una intervención del Mariscal Soult. Quedó preparado el escenario para su victoria en Arapiles y para la liberación de Madrid. La destrucción del puente de Almaraz, junto con otros factores, impidió hasta el principio del otoño que el mariscal Soult se moviera hacia el norte. Pero para entonces era demasiado tarde  para hacer algo que obligara a los ingleses a retirarse hacia la frontera portuguesa.

Vistas del campo de batalla

Haz clic en las fotos para verlas a mayor tamaño

 

 

 

 

De izquierda a derecha)

  1. El Puente del emperador Carlos I, conocido también como Puente de Albalat.

  2. El escudo de armas de Emperador Carlos I. Debajo de él está el escudo de la ciudad de Plasencia, ciudad que puso la mayor parte del dinero para la construcción del puente.

  3. Vista del río Tajo tomada desde el Puente de Albalat. El edificio blanco está en el emplazamiento de la orilla izquierda donde estuvo fijado el puente de barcas.

  4. Vista del fuerte de Napoleón desde el Puente del Emperador Carlos I. Observa las ruina de la torre.

 

 

 

 

 

 

 

 

(De izquierda a derecha)

  1. Localización del emplazamiento en la orilla derecha donde estuvo fijado el puente de barcas.

  2. Vista de la colina donde estuvo situado el Fuerte de Ragusa, tomada desde la orilla izquierda del Tajo.

  3. Fuerte de Ragusa: Vista tomada desde su esquina norte, mirando al sur. Las trincheras están a unos 5 metros delante del fotógrafo.

  4. Fuerte de Ragusa: Las trincheras del lado oeste del fuerte, mirando hacia el noreste. El borde cercano de la trinchera está a unos 7 metros de distancia de la cámara.

 

 

 

 

 

 

 

 

(De izquierda a derecha)

  1. Vista desde el Fuerte de Ragusa hacia la orilla izquierda del Río Tajo. El gran cerro cubierto de árboles es el emplazamiento del Fuerte de Napoleón. Las ruinas que aparecen a la izquierda pertenecen a una antigua "venta" que estaba en uso en 1812 y que fue utilizada como almacén por los franceses. La antigua carretera N-V  es visible delante del gran edificio blanco. Esta carretera no pasaba por ahí en 1812, sino un poco más abajo, exactamente delante de la "venta". La carretera que está a la derecha del cerro cubierto de árboles conduce a la villa de Romangordo.

  2. Muro norte del Fuerte de Napoleón, el lado que mira al río; foto tomada desde fuera del Fuerte a una distancia de unos 30 metros.

  3. Otra toma del muro norte del Fuerte de Napoleón.

  4. Dentro del Fuerte de Napoleón, mirando al norte. El muro está a una distancia de unos 25 metros.

 

 

 

 

 

 

 

 

(De izquierda a derecha)

  1. El muro este del Fuerte de Napoleón. El muro está a una distancia de unos 25 metros.

  2. La cornisa que recorre el muro sur.

  3. Un primer plano de la cornisa

  4. Un primer plano de la cornisa, cuya anchura es de 40 cm.

 

 

 

 

 

 

 

 

(De izquierda a derecha)

  1. Primer plano de la esquina del sudeste, mirando al nordeste. Observa la cornisa.

  2. Ruina de la ermita de Nuestra Señora de las Aguas.

  3. Más ruinas de la ermita de Nuestra Señora de las Aguas.

  4. Acceso sudeste al Fuerte de Napoleón.

 

 

 

 

 

 

 

 

De izquierda a derecha)

  1. Vista hacia el sudeste desde el Fuerte de Napoleón. La colina del centro es donde los franceses tenían el Fuerte de Miravete.

  2. Vista del acceso sudoeste al Fuerte de Napoleón..

  3. Acceso desde Romangordo, tomado desde el Fuerte de Napoleón.

  4. Vista del acceso sur al Fuerte de Napoleón, tomada desde el Fuerte. Fue por esta colina por donde atacaron los ingleses.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

(De izquierda a derecha)

  1. Ruinas del Castillo e Miravete.

  2. Ruinas del lado oeste del Castillo de Miravete.

  3. Vista desde el Castillo de Miravete mirando al este. El Puerto de Miravete está en el fondo de la imagen. La carretera que aparece en la parte superior derecha es la Autovía N-V, que no existía en 1812. El Puerto de la Cueva  está a la derecha de la sierra que atraviesa el centro de la foto. Esta es la ruta que siguió la Brigada de Howard por la noche para atacar el Fuerte de Napoleón.

 

 

 

 

 

 

 

 

De izquierda a derecha)

  1. Vista desde el Castillo de Miravete mirando al este. El Puerto de Miravete está en la esquina inferior derecha. Romangordo está en el centro izquierda. La carretera que pasa por la base de la colina en el centro de la foto es la Autovía N-V. La Brigada de Howard se movió desde la derecha de la foto, atravesando el valle, hacia Romangordo, la noche del 18 al 19 de Mayo de 1812.

  2. Vista desde el Castillo de Miravete mirando al norte. La Autovía N-V discurre de izquierda a derecha en la parte superior del centro. Romangordo está en la parte superior derecha. El Fuerte de Napoleón está marcado en el centro con una flecha roja.

  3. Vista de la Cueva de San Miguel que dio nombre al Puerto de la Cueva. Esta imagen proporciona una idea de la aspereza del camino en el puerto.

  4. Primer plano de la Cueva de San Miguel.

 

 

 

 

De izquierda a derecha)

  1. Vista del Puerto de la Cueva.

  2. Vista de la ruta de Hill desde el Puerto de la Cueva hacia Romangordo. La ruta está marcada con una línea roja.

  3. Vista de la ruta de Hill acercándose a Romangordo. La ruta está marcada con una línea roja.

  4. Vista del tramo de la ruta de Hill desde Romangordo (el pueblo está a la derecha) hacia el Fuerte de Napoleón. La ruta está marcada con una línea roja.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

De izquierda a derecha)

  1. Vista de la ruta inglesa hacia el Fuerte de Napoleón, tomada desde Romangordo.

  2. Dos balas de cañón recuperadas del río Tajo. La bala de la derecha pesa aproximadamente unos 11,5 kilogramos y su diámetro es de alrededor de 15 centímetros. La bala de cañón partida pesa 4,5 kilogramos y tiene un diámetro de unos 16 centímetros. Estas son lo más probablemente obuses del calibre 24-pounder o  6 pulgadas.

  3. Otra toma de las dos balas de cañón..

La zona del ataque de Hill hoy

El viejo Puente de Albalat / Almaraz ha sido reparado y se puede pasar en coche por él. El castillo de Miravete  es una ruina. En la orilla izquierda, si se avanza 300 metros por la carretera de Romangordo, se encuentra una puerta que permite, sin necesidad de saltar la alambrada,  el acceso a la base de la colina donde se levanta el Fuerte de Napoleón. Un corto paseo por una zona de pastos escalando el cerro os conducirá hasta los restos del Fuerte de Napoleón. Una pequeña porción de la torre permanece todavía. El Puerto de la Cueva está flanqueado en un lado por un túnel a través de la sierra que ha sido construido para la Autovía N-V. El puerto es todavía escarpado y está cubierto de árboles y es fácil imaginar las dificultades de las tropas inglesas caminando por él. La anchura del río Tajo es mayor ahora que en 1812, debido a una presa que ha sido construida unos 30 kilómetros río abajo.

Cómo ir

Desde Talavera de la Reina dirígete al oeste por la Autovía E-90 (también conocida como la N-V) Pasado Navalmoral de la Mata, que está a unos 55 kilómetros, continúa en la E-90 durante otros 15 kilómetros y sal de ella en el kilómetro 200. Allí sigue los indicadores hacia Romangordo o hacia la  N-Va. Recorrido 1 kilómetro, se llega al Puente de Albalat (construido por el Emperador Carlos I). Si cruzas el puente, llegaras enseguida a la carretera que conduce a Romangordo. A la izquierda está el cerro donde se localiza el Fuerte de Napoleón. Para ir al Fuerte de Ragusa, coge un camino a la derecha que hay antes del  Puente de Albalat. Recorridos unos 200 metros de este camino hay una bifurcación. Coge el camino de la izquierda y llegarás a una alambrada, provista de una puerta por la que puedes pasar para llegar al fuerte.

Bibliografía

Hibbert, Christopher (ed.) A Soldier of the Seventy-First Warren : Squadron/Signal Publications; 1976.

Jones, John T. Journal of the Sieges Carried on by the Army under the Duke of Wellington in Spain Vol. 1; London : Ken Trotman; 1998.

Leslie, John (ed.) The Dickson Manuscripts Vol. IV; Cambridge : Ken Trotman; 1990.

McGuffie, T.H. (ed.) Peninsular Cavalry General: (1811-13) The Correspondence of Lieutenant General Robert Ballard Long London : George G. Harrap; 1951.

Myatt, Frederick. British Sieges of the Peninsular War Staplehurst : Spellmount; 1987.

Napier, William. History of the War in the Peninsula and in the South of France Vol. II; Thomas and William Boone; 1993.

Oman, Charles. A History of the Peninsular War Vol. V; New York : AMS; 1980.
 

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